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Encrucijada de huesos.

Escribe aquí tu relato de zombies (SOLO CAMINANTES REGISTRADOS - Relatos originales de zombies que no tengan nada que ver con The Walking Dead)

Encrucijada de huesos.

Notapor Nadia » Vie, 21 Nov 2014, 20:13

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Sinopsis: Secuela de Donde habita la muerte. Cinco meses han pasado desde los graves y letales incidentes en la base militar. Los miembros del grupo intentan rehacer sus vidas después de los últimos horribles acontecimientos, el objetivo sigue siendo el mismo; llegar a la zona segura de Reno. Y preparados para dar un ultimo esfuerzo antes de llegar a Reno todos están preparados atravesar el peligroso y letal desierto del Mojave, donde el lado más salvaje de la humanidad hará acto de presencia.

¿Estas preparado para acompañar por segunda vez a Buzz en este épico viaje? Un Buzz al cual ya no le importan los valores, un Buzz el cual solo tiene la supervivencia como único objetivo, un Buzz que ya poca inocencia conserva, un Buzz que gracias a las enseñanzas de JD cada vez estará más preparado para convertirse en un soldado de ese apocalíptico mundo.

Pero sin desearlo será el propio Buzz quien se verá envuelto en la mayor encrucijada de su vida. Dos lados, Starla o JD, dos modos de supervivencia, un grupo, enemigos, un enorme desierto por delante, un misterioso personaje que les está siguiendo los pasos, sangre,traiciones y la mayor decisión a la que jamás se haya enfrentado. Una encrucijada que le cambiará la vida, se verá envuelto en la encrucijada de huesos.


INDICE

1 ~ El chico perdido: viewtopic.php?f=34&t=2474&p=58307#p58307
2 ~ Un lugar donde la hierba pueda crecer:
3 ~ Caballo blanco:
4 ~ Sangre en manos inocentes:
5 ~ La ultima cena:
6 ~ Se derramará más sangre que lagrimas:
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Re: Encrucijada de huesos.

Notapor Nadia » Vie, 21 Nov 2014, 20:16

¿Dónde ocurrirá la historia?

El desierto de Mojave (en inglés: Mojave Desert) es la forma local de referirse al desierto Alto que ocupa una gran porción de Nevada. Ocupa una superficie de una 124.000 km². Se cree que en el desierto de Mojave hay entre 1.750 y 2.000 especies de plantas, incluidas las yucas.

El desierto de Mojave será el escenario principal de esta segunda parte. Nuestros personajes ya han dejado la invernal nieve de Idaho atrás para adentrarse de lleno en el estado de Nevada, con un intenso verano por delante y un apocalíptico desierto que traerá mucho que hablar.

Obviamente cerca de este desierto se encuentra la ya ansiada ciudad de Reno. ¿Llegaran de una vez por todas? Os prometo que este misterio se resolverá más pronto que tarde xD Pero en el desierto vamos a ver diferentes escenarios, desde un motel hasta un viejo parque de atracciones abandonado que traerá mucha tela que cortar. (de ahí la portada, no es casualidad xD)

¿Quién será el malo malísimo en esta segunda parte?

Si en la primera parte tuvimos a Peterson en esta tendremos a una mala malísima, muy diferente a Peterson, con un juego totalmente opuesto, más con el daño psicológico que el daño brutal que tenía Peterson. Poco puedo decir de esta mujer pues os jodería una de las sorpresas más grandes xD solo que más de uno y una lamentará haberse cruzado con ella…

Y religión, vamos a tener temas religiosos y de fe. Yo cuando escribo sobre religión puedo explayarme demasiado porque odio cualquier religión organizada, las respeto pero no las comparto así que aquí vamos a tener de esto, más bien se trata de una secta…poco puedo decir, van a pulular este desierto y van a traer muuucha tensión.

Solo dejaré una imagen sobre este grupo de personas y lo que hacen…

Spoiler: Show
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Los crucificados tendrán mucho que ver en la historia.



Los personajes.


Voy hablar brevemente de cómo es la situación de ellos ahora mismo, sin destripar nada importante.

Buzz: Se siente perdido. Desde la perdida de Bree el estilo de vida del muchacho ha cambiado muchísimo, se ha convertido más frio, independiente y a la misma vez inteligente. Casi que parece la sombra de JD, no se separa de él en ningún momento. Sus relaciones con los otros miembros del grupo se han ido cada vez enfriando más, está perdiendo la humanidad y él lo sabe.

JD: Tras perder a Bree todo lo que queda en ese mundo es Buzz. Está concentrado en entrenar al pequeño y convertirlo en el mejor guerrero que ese mundo pueda tener, es por eso que ha dejado su rol de líder atrás. Su relación con los otros miembros del grupo sigue siendo todavía un poco tensa.

Starla: Desde las muertes de Peterson y Bree la morena ha sido quien ha tomado el rol de líder en el grupo junto a Ramón. Tiene una gran responsabilidad y no olvidará la promesa que le hizo a Bree. Intentará de todas las maneras recuperar a Buzz y hacer que este sea el muchacho que solía ser cuando la rubia estaba a su lado.

Ramón: Al igual que Starla es él quien ha tomado el liderato del grupo. Sigue siendo el entrañable hombre que era en antaño, su relación con Sherry sigue hacía adelante pero ahora más que nunca tiene otras cosas en la cabeza más importantes que el amo y eso puede que a la larga pase factura.

Sherry: Sus grandes silencios todavía estando presente. Sigue siendo esa mujer de pocas palabras, poco a poco se va sintiendo más integrada en el grupo, sigue siendo de las mejores en estrategias y una grandiosa revelación podría cambiar su futuro en el grupo para siempre.

Regina: Sigue siendo la voz de la razón en el grupo. Quiere garantizar la seguridad de todos pero aun así sus nietos siempre estarán por delante de todos. ¿Será eso bueno o traerá alguna consecuencia irreparable a los demás miembros del grupo?

Linda: Su distancia con Buzz ha hecho que la melliza se sienta algo sola. No hay día que no intente tener un acercamiento con el que solía ser su pequeño amor pero los intentos fallidos y los continuos rechazos de Buzz podrían hacer mella en Linda de una manera que nadie puede imaginar.

Devin: La gran amistad que tenía con Buzz actualmente es prácticamente nula y ahora lo único que puede haber entre estos dos es rivalidad. Es por eso que ha tenido que pasar más tiempo con otros miembros del grupo desde entonces, una de esas chicas es Cassandra, por la cual Devin se siente atraído desde hace semanas. ¿Será eso un problema?

Cassandra: Todavía sigue buscando su lugar en el grupo. A pesar de que se siente totalmente unida a ellas sigue sintiendo que sobra, su casi inútil manejo con las armas y sus continuas meteduras de pata le harán replantearse si el grupo es verdaderamente el mejor lugar en el que podría estar. Su hermana Wendy es todo lo que de verdad le importa.

Wendy: La pequeña del grupo. Su inocencia y pureza siguen casi intactas. Le encanta permanecer unida a su ya veterano perro Fanger. Pero la brutalidad está por llegar ¿Hará eso que Wendy deje esa inocencia que cualquier niña de siete años debería tener enterrada para siempre?

Jerry: Desde la caída y traición a Peterson todavía sigue sin encontrarse a gusto y comprendido en el grupo. Sigue distanciado de Starla, ambos apenas hablan y una decisión letal por su parte deberá ser tomada.

Chris: La integridad de su futuro hijo y su pareja Natalie es todo lo que le importa. Sigue siendo aquel espontaneo muchacho bromista que solía ser, solo que ahora, por supuesto, la supervivencia de su amor y su hijo es su mayor preocupación.

Natalie: Embarazada ya de ocho meses. Está a punto de dar a luz. Su condición y la llegada de un bebé al grupo sabe que traerá problemas, necesita un lugar donde tener el bebé por eso será de las que quieran llegar a la zona segura de Reno cuanto antes. Aun así, esa extraña unión con Ethan le empieza a preocupar.

Ethan: Tras perder a Bobby estuvo totalmente ido por meses. Ahora parece que empieza a recuperarse y ese motivo es Natalie y su próximo bebé. De alguna manera no puede quitarle los ojos de encima a la embarazada, está obsesionado con que Natalie llame a su bebé Bobby. ¿Será esta unión algo bueno o hay algo detrás de las intenciones de Ethan que no es del todo correcto?

Como veis es un resumen muy breve de la situación de los personajes, no quiero destripar nada gordo así que es todo lo que puedo contar.

¡Y ahora hablemos de los nuevos personajes!

Son solo alguno de los personajes que vamos a conocer durante Encrucijada de huesos, no daré grandes datos de ellos, solo algunos rasgos de su perfil. El orden de cómo están escritos no tiene nada que ver con el orden de aparición, alguno de ellos incluso podrían pertenecer a otros grupos o incluso a grupos enemigos… Y ojo, no son todos los personajes, algunos me los guardo. :P

Dominic / 19 años / Caucásico pero con la piel bastante morena y bronceada / Solía trabajar de mecánico con su padre.

Isis / 27 años / Afroamericana / Solía trabajar en un restaurante de comida rápida.

Gregory “Greg” / 68 años / Caucásico / Solía trabajar en el campo.

Ratley “Rat” / 22 años / Afroamericano / No solía hacer nada, se dedicaba al crimen como antiguo pandillero de una banda.

Danielle / 33 años / Asiática / Solía ser periodista y reportera de TV.

Martina / 66 años / Caucásica / Solía trabajar en el campo.

Jeff / 42 años / Caucásico / Solía trabajar de cámara en TV.

Joseph / 28 años / Caucásico / Solía ser el conserje de uno de los parques de atracciones más grandes de Nevada.

Tim / 48 años / Caucásico / Solía trabajar como payaso para los niños pequeños.

Alwin / 8 años / Caucásico / Solía ir al colegio.

Kayhan / ¿? / ¿? / ¿?

Los “?” los he puesto a propósito por supuesto xDD es poca información pero si hay detalles para unir algunos personajes.




¡Y bueno eso es todo por ahora! ¿Cuándo empieza esto? ¡Pues el Viernes 12 de Diciembre! Solo os puedo adelantar los nombres de los tres primeros episodios que son los que tengo escritos por ahora…

1 – El chico perdido
2 – Un lugar donde la hierba pueda crecer
3 – Caballo blanco.

Espero contar con todos vosotros como la vez pasada (: ¡Valdrá la pena!
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Notapor Daavid21 » Vie, 21 Nov 2014, 21:08

Pues ya tengo fecha límite para acabar Donde habita la muerte porque el día 12 tengo que estar aquí si o si para ser el primero en leerte! :combustion: :combustion: :combustion:
Puedes leer mi relato Z pinchando aquí!
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Re: Encrucijada de huesos.

Notapor Irika » Vie, 21 Nov 2014, 21:53

Dioooos, lo de Ethan promete muchísimo *-* para nada me esperaba que le fueses a relacionar con el futuro bebé. ¿Qué ocurrirá? ¿Será un parto con final feliz? Aisisiisisshh. Déjame a Ethan vivo, que dure más que las pilas :combustion:

Linda y Devin separados de Buzz. Maaaaaaaaaaaaal... y bien, mal y bien a la vez. ¡Puede ser un cambio muy interesante! Pero me va a dar mucha pena verles distanciados =( sobre todo porque Linda es maravillosa :enamorado:

También me gusta mucho que haya cambio de liderazgo, y más aún que sea un liderazgo repartido. Lo mismo Starla y Ramón no están siempre de acuerdo entre ellos, sería curioso verlo. No sé, no sé nada y quiero saber cosas, y ya estoy en modo "móntate tu propia película."

Adiós, nieve :GBye Lo del parque de atracciones me da mal rollo.

¿Qué nos traerá la religión y la fé? Aparte de muerte y destrucción. Lo mismo entre rituales alguien encuentra el amor, qué sé yo.

Ahora a esperar. Te ooodio :besico:
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Re:

Notapor Nadia » Lun, 01 Dic 2014, 19:35

Daavid21 escribió:Pues ya tengo fecha límite para acabar Donde habita la muerte porque el día 12 tengo que estar aquí si o si para ser el primero en leerte! :combustion: :combustion: :combustion:


¡Ya sabes que sin prisas David!

De hecho ahora mismo me pongo a leer el tercer capitulo de tú historia ::P:

Irika escribió:Dioooos, lo de Ethan promete muchísimo *-* para nada me esperaba que le fueses a relacionar con el futuro bebé. ¿Qué ocurrirá? ¿Será un parto con final feliz? Aisisiisisshh. Déjame a Ethan vivo, que dure más que las pilas :combustion:

Linda y Devin separados de Buzz. Maaaaaaaaaaaaal... y bien, mal y bien a la vez. ¡Puede ser un cambio muy interesante! Pero me va a dar mucha pena verles distanciados =( sobre todo porque Linda es maravillosa :enamorado:

También me gusta mucho que haya cambio de liderazgo, y más aún que sea un liderazgo repartido. Lo mismo Starla y Ramón no están siempre de acuerdo entre ellos, sería curioso verlo. No sé, no sé nada y quiero saber cosas, y ya estoy en modo "móntate tu propia película."

Adiós, nieve :GBye Lo del parque de atracciones me da mal rollo.

¿Qué nos traerá la religión y la fé? Aparte de muerte y destrucción. Lo mismo entre rituales alguien encuentra el amor, qué sé yo.

Ahora a esperar. Te ooodio :besico:


¡Te dije que tenía una historia "grande" preparada para Ethan y era verdad! Solo necesitaba llegar a este punto, necesitaba que perdiese a su hijo, necesitaba que pasase por el infierno para llegar hasta donde se encuentra ahora y por fin lo ha hecho y ahora es el momento de ver su verdadera historia que va a ser una de las más curiosas que he escrito. xD

El liderazgo compartido por supuesto que va a traer broncas xD ya sabes como es Starla. :SILB la separación del trio de amigos era necesaria, más que nada porque Buzz ya no es quien solía ser así que veremos que pasa con estos tres.

La religión y fé van a traer mucho caos, eso está claro, lo demás ya lo veras.

¡Y ya tengo seis capítulos escritos! Y si Donde habita la muerte tenía 20 capítulos creo que Encrucijada de huesos va a tener alrededor de 35 ¡Aumentan!
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Re: Encrucijada de huesos.

Notapor Irika » Vie, 12 Dic 2014, 19:42

No soy una lectora exigente :Peace pero estoy cual perrito de Pavlov :babeando: no puedo evitarlo.

Puede que empezemos a desvariar :tertulia:
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Re: Encrucijada de huesos.

Notapor Nadia » Dom, 14 Dic 2014, 05:46

Irika escribió:No soy una lectora exigente :Peace pero estoy cual perrito de Pavlov :babeando: no puedo evitarlo.

Puede que empezemos a desvariar :tertulia:


Pues no desvaríes más guapa, porque ya estoy aquí. :combustion: :combustion:
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Re: Encrucijada de huesos.

Notapor Nadia » Dom, 14 Dic 2014, 05:47

1 – El chico perdido.





Era un callejón oscuro, tan oscuro como podía ese dichoso sentimiento de la desesperación. No era una gran calle, tampoco era uno de esos callejones donde tiempo atrás, cuando la vida todavía tenía sentido alguno, los drogadictos encontraban su lugar fetiche para dar rienda suelta a sus adicciones, no, no era uno de esos callejones. Era un lugar lo suficientemente amplio como para que al menos media docena de muertos pudiesen avanzar en fila, sin problema alguno hasta el final, hasta la oscuridad más profunda, hasta la oscura desesperación.

Era un muchacho de doce años la suculenta recompensa que aquellos seis cadáveres andantes tendrían una vez que traspasen todo el umbral y por lo tanto llegasen hasta el final de la calle. Ellos eran conscientes de que había alguien ahí, podían escucharle, podía sentir sus venas palpitar, podían casi que percibir aquel montón de carne fresca, incluso el intenso sudor del muchacho en aquella calurosa noche podía invadir las fosas nasales de los monstruos.

Los gruñidos eran audibles desde la posición del de doce años, quien, impaciente aguardaba con su querido bate de metal en su izquierda mientras que en su diestra tenía los dedos aferrados al mango del extenso y oxidado machete. Algunos mechones rebeldes de la parte frontal de su cabellera molestaban algo su vista (no era algo que le preocupase pues fuese como fuese oscuridad era todo lo que iba a ver en aquel callejón), su cabello había crecido algo en los últimos meses, si antes solía llevarlo bastante corto, incluso, a veces demasiado corto, ahora sus mechones rubios habían crecido como nunca antes lo habían hecho, tampoco era demasiado la mata de pelo pero era suficiente como para que un par de mechones le dificultaran la vista y una disimulada y pequeña greña empezase a tomar forma en su cocorota, no era una melena larga sin embargo, para nada, era solo un montón de pelos rubios totalmente despeinados y sin orden alguno.

No le importaba no tener vista directa con sus enemigos, de aquello iba el asunto, de no verlos venir, de atacar cuando los escuchase lo suficientemente cerca, de eliminarlos uno a uno, no tenía ni idea cuantos serían la cantidad de monstruos que debía afrontar pero sabía que no tenía opción a fallo, era matarlos o morir.

El cadavérico olor fue rápidamente palpable cuando el muerto no estuvo a más de tres metros de su posición. Con rapidez avanzó, casi arrastrando el bate, golpeando con este la pierna del monstruo, haciendo que cayese al suelo y aprovechase aquella oportunidad de oro para hundir el machete en su nuca, aniquilándolo para siempre. Repitió la misma estrategia con los cinco restantes, primero en la pierna, en la rodilla, haciendo que estos cayesen contra el suelo o simplemente se desestabilizasen y fuesen un blanco fácil y perfecto, con el tercero de ellos no fue tan fácil pues este consiguió esquivar el bate de beisbol y tuvo que forcejear pero acabó con el mismo resultado, con el machete atravesando su putrefacto cráneo.

Contó mentalmente para asegurarse que los seis enemigos habían sido abatidos, eran seis, eso había sido lo acordado, seis eran los que habían caído, una vez más, lo había conseguido. Corrió eufórico hasta el final de la calle, hacía aquella estática luz al final del camino, la luz de la luna que no había podido bañar dicho callejón a causa de los altos edificios que le rodeaban pero que si aguardaba e iluminaba la enorme y extensa calle contigua en la cual desembocaba dicho callejón.

— ¿Lo he hecho bien? — Preguntó, aun sabiendo que había derrotado a los seis muertos de golpe pero la confirmación por parte del doctor siempre era un enorme alivio.

—Perfectamente — Afirmó, aquel enorme hombre de piel oscura, cruzándose de brazos.

—Han sido solo seis, podrías haberme traído unos cuantos más, ha sido demasiado fácil — Llevó el machete hasta la funda de este, que colgaba en un lado de su cinturón.

—Estos han sido suficientes por esta noche, Buzz.

— ¿No voy a seguir entrenando? — El ansia de seguir combatiendo aquellos seres que procesaba el muchacho era un ansía tan alta que se creía capaz de derrotar una horda entera si hacía falta.

—No esta noche — Respondió el gran hombre, todavía manteniendo su posición sería y tosca, con sus brazos cruzados bajo la luz de la luna.

— ¿Por qué no? — Suspiró —Vamos JD, sabes que puedo acabar con una docena más de estos bastardos, pónmelos delante y los destrozaré uno a uno, como tú me has enseñado.

—Estoy convencido que serías capaz de hacerlo, tenemos un gran día mañana por delante y necesito descansado y preparado, no te permitiré que me falles — Su tono de voz era severo y autoritario, el joven era consciente de ello pues en cuanto JD inició sus pasos por la abandonada calle de aquella pequeña localidad Buzz le siguió, a su vera, como si estuviese siguiendo a su mentor, que en parte lo era —Ya sabes que no hacemos esto por diversión, no te pido que mates a los muertos para que te diviertas o te desquites con ellos, lo hago por tú entrenamiento, para que te conviertas en el mejor en esto.

—Seré el mejor, ya estoy empezando a serlo — Vaciló Buzz.

—No seas arrogante.

—No lo soy — Se encogió de hombros mientras rodeaban un montón de coches que obstaculizaban el paso de la calle —Solo estoy admitiendo todo lo que he mejorado en estos meses, todo gracias a ti.

JD se giró por un instante, estuvo tentado a mostrar algo de cariño por el niño pero no lo hizo, simplemente golpeó con su enorme puño cerrado el hombro de Buzz, sin causarle daño, de una manera amistosa, sintiéndose orgulloso de ser él mismo quien tuviese el honor de convertirlo en todo un hombre preparado para un atroz mundo como en el que se encontraban viviendo.

—Has mejorado en el combate de cuerpo a cuerpo, la técnica que te enseñé de primero en la rodilla y luego en la nuca te está funcionando.

—Sí, es una pasada.

Desde que estaba utilizando su baste para golpear la rodilla de sus adversarios, haciendo que estos cayesen de boca contra el suelo había sido lo mejor que había podido aprender, desde entonces, acabar con los caminantes era un proceso mucho más sencillo y rápido de lo que había sido anteriormente.

—Sigues siendo penoso con las armas de fuego, tienes que mejorar— No era del todo una crítica, se podía notar un ligero tono de broma en sus palabras, aun así quería que Buzz mejorase su puntería.

—Estoy trabajando en ello, todos los días subo a la azotea para disparar, intento mejorar, de verdad que sí JD — Intentaba excusarse de alguna manera Buzz, decepcionar a JD era un error garrafal que jamás quería llegar a cometer.

—Sí que te esfuerzas, sé que lo haces — El doctor era consciente de ello, aun así, seguía insistiendo que Buzz debía mejorar su puntería cuanto antes, no había dejado de darle la lata con ello en los últimos días.





Doblaron hacía la calle de la izquierda cuando llegaron hasta el final de la vía principal por la cual habían estado caminando desde que dejaron aquel oscuro callejón atrás. JD hizo una pequeña parada para agacharse a un casi inexistente charco que había a un lado de la acera, se agachó y remojó su rostro con el agua de la lluvia. Aquellos días de calor estaban siendo horribles, todo el verano en sí estaba siendo como un infierno en cuestión de las altas temperaturas. Quizás había llovido la madrugada anterior, una fugaz y casi inexistente lluvia como casi todas las madrugadas, era bastante común en la zona que se encontraban puesto que después de las pequeñas lloviznas siempre llegaban días cargados de un calor inmenso, superando a veces incluso los cuarenta grados.

Era normal, actualmente se encontraban en alguna parte del desierto de Mojave en Nevada, hacía ya meses que habían dejado aquel paisaje nevado y el estado de Idaho atrás, llevaban prácticamente desde el inicio del verano en Nevada, uno de los estados más calurosos en todo Estados unidos. Habían atravesado ya gran parte de aquel casi interminable desierto y había sido todo una odisea de complicaciones, quizás los muertos se habían reducido levemente en aquellas extensas explanadas de arena pero habían ganado problemas por otro lado, con la falta de agua, la escasez de alimentos y todos los problemas que causaba las altas temperaturas al grupo, estaba siendo un infierno.

El gran abrigo y el gorro de lana de Buzz habían quedado ya en el olvido, por supuesto. Ahora su ropa solía ser mucho más refrescante, como aquella camisa de tirantes blanca que portaba en aquel preciso instante, algo sucia pero servía de ropa, que era lo importante. Sus pantalones continuaban siendo largos por su propia seguridad pero mucho más preparados para el calor que los anteriores, eran pantalones militares, del mismo color verdosos que los que usaban los soldados para el camuflaje, sus roñidas y anticuadas zapatillas deportivas habían sido remplazadas por un par de estas (algo desgastadas también por aquel nuevo viaje que se habían visto envueltos) que eran mucho más efectivas en cuanto calor se trataba. En cuanto altura también había crecido unos cuatro o cinco centímetros en los últimos meses. Su rostro seguía luciendo igual, su piel había dejado aquel pálido que tanto le caracterizaba para tornarse algo más moreno a causa de las altas temperaturas y su travesia por el desierto, sus cicatrices eran totalmente visibles, la pequeña cicatriz de la mejilla y la marca de la parte izquierda de la frente, no era una cicatriz demasiado grande pero era lo suficientemente visible como para recordarse cada dia que se miraba al espejo lo doloroso que había sido aquel momento y no, no era el daño físico los sentimientos que aquella ya cicatrizada herida le producían.

El vestuario de JD y el de los otros miembros del grupo era algo por el mismo estilo, habían remplazado los anoraks por los chalecos, las sudaderas por las camisetas de tirante y los pantalones de invierno por otros mucho más cómodos, frescos y agiles que les hacía aquel calvario mucho más llevadero.

— ¿Cuándo dejaremos este asqueroso y caluroso desierto atrás? Ojala volviésemos a tener nieve, era mucho mejor que esta mierda — Comentó malhabladamente Buzz, retomando el paso junto el doctor una vez que este se había refrescado.

—Si las carreteras siguen jodidas tal y como lo estuvieron las últimas veces tenemos un par de semanas por delante antes de llegar a Reno, una vez estemos allí podremos olvidar la arena y el eterno sol para siempre.

Los planes no habían cambiado mucho desde la última vez. La idea de llegar a Reno todavía había era la idea principal, era el motivo por el cual habían decidido emprender aquel inmenso viaje con sus mismos vehículos, el ansía de encontrar aquel refugio, después de todo lo que habían peleado, de todo lo que habían perdido, decidieron no rendirse y atravesar aquellos dos enormes estados, cruzando el inmenso y casi mortal desierto del Mojave, en el cual, todavía se veían atrapados, en mitad de aquellas enormes arenas.

— ¿Crees que merece la pena? Todo este viaje, llegar a Reno, después de todo lo que hemos pasado… — Buzz no quería recordar, no, ya no —…¿Crees que merece la pena? — Volvió a preguntar.

—Espero que sí.

— ¿Pero merece la pena?

—Buzz, sabes que yo ya no dirijo este grupo, yo ya no soy quien toma las decisiones, no quiero hacerlo. Ramón y Starla creyeron que éramos lo suficientemente capaces para hacer este viaje por nosotros mismos, ellos tomaron la decisión, no yo, si ellos creen que merece la pena entonces así será — JD ya había meses que había dejado su rol de líder a un lado, después de cómo había acabado resultando todo no tuvo otra opción que mantenerse a un lado.

—Lo sé.

—Tú eres mi única preocupación —El doctor hizo un alto, aprovechando aquel momento para posar su gigantesca mano sobre el hombro del pequeño rubio —Sabes que no tengo ningún apego por ninguno de los demás, tú y entrenarte es todo lo que me preocupa en este instante, mataría a todos ellos si tuviese que hacerlo para mantenerte a ti con vida, espero que eso lo tengas claro.

—Claro que lo sé, JD — Y Buzz le gustaba contar con el doctor, le había sido de gran ayuda en los últimos meses.

—Puede que estemos en este grupo pero tú y yo tenemos nuestro propio grupo, estamos por nuestra cuenta, estamos con ellos, sí, pero sabes que si alguna vez las cosas no acaban de convencernos nos marcharemos, nosotros podemos vencer a este puto mundo, sé que podemos hacerlo —Solo necesitaba avanzar con el entrenamiento que le estaba otorgando al muchacho para que ambos se convirtiesen en grandes guerreros de aquella apocalíptica tierra.

—Sabes que confío lo suficientemente en ti JD como para saber que eso es verdad — Afirmó Buzz, retomando el andar otra vez.

El gran hombre sonrió, orgulloso de recibir tal confianza.

— ¿Recuerdas lo que te dije? — Preguntó el doctor, doblando la última esquina antes de llegar a su destino.

—Nosotros siempre primeros, nosotros siempre primeros — Repitió Buzz recordando perfectamente la de veces que JD le había hecho decir tal frase.

—Exacto pequeño, no dejaremos que nadie nos vuelva hacer daño, nosotros seremos siempre los primeros, siempre dispararemos antes, mataremos a todo aquel que se atreva hacernos daño, sin compasión, no volveremos a cometer los mismos errores que ya cometimos. Nunca más.

Buzz asentía, cada palabra era afirmada por el muchacho quien como si de fuego se tratase se había grabado en su cabeza la idea de que ellos siempre serían los primeros, no había margen para cometer los mismos errores que meses atrás habían ocurrido y que tan fatal desenlace tuvo.

Continuaron caminando calle arriba, el lugar parecía estar bastante desolado, solo habían vehículos abandonados a cada lado de las calles, las tiendas y los establecimientos ya habían sido saqueados y no era una ciudad propiamente dicho donde se encontraban, más bien era un pequeño pueblo pero lo suficientemente grande como para albergar un par de bloques de pisos; era la dirección donde el dúo se dirigía a aquellas horas de la noche.

Frente el reforzado portal (a causa de montones de madera y otros artefactos que habían utilizado para cubrir la parte de cristal de la entrada al edificio) se podían contemplar el montón de vehículos que ya desde hacía tantos meses les habían estado acompañando; el camión militar, la cómoda furgoneta de Regina y el sedán de Sherry y Ramón, el cual también se había convertido en un buen lugar donde dormir cuando estaban en medio de la carretera, viajando.

JD golpeó levemente con su puño sobre la madera que reforzaba la cristalina puerta del portal del edificio, haciendo saber a quién estaba haciendo guardia que ellos habían llegado.

—Somos nosotros — Informó.

Tras unos segundos, después de que se asegurara mirando a través de los tablones de madera desde el otro lado de la puerta de que realmente eran ellos decidió abrir la puerta.

Era Chris quien les recibió, había un gran sillón donde había estado sentado, haciendo la guardia en el portal, a un lado se podía ver su rifle, cargado y preparado para abrir fuego en cualquier instante.

— ¿Dónde habéis estado? — Preguntó, dejándoles entrar.

—Entrenando, el chico necesita todo el entrenamiento posible.

Buzz sin decir palabra volvió asentir.

—La cena debe estar ya lista, Natalie se empeñó en cocinar esas langostas que encontramos hace unos días en aquella pescadería al torcer la calle — Chris volvió a cerrar la puerta una vez que los recién llegados ya estaban dentro del edificio, colocando un enorme tablón que había de obstrucción en caso de que un montón de aquellas cosas golpeara contra la reforzada puerta de entrada.

—Perfecto — Dijo JD.

—No me gustan las langostas — Admitió Buzz, poniendo una cara asqueada a medida que caminaba escaleras arriba detrás del doctor.

—Mejor no le digas eso a Natalie, anda con el humor…ya sabes, debe ser el bebé — Aconsejó Chris.

—No lo haré — Suspiró el muchacho, sí, Natalie estaba algo insoportable casi con todo el mundo.

— ¡Y decidle al culo grasiento de Jerry que es su turno, estoy hambriento, haced que baje, le toca a él la guardia! — Gritó Chris, resonando su voz por todo el extenso y silencioso edificio.




JD simplemente hizo un sonido con su boca desde lo alto ya de la siguiente planta del lugar, lo suficiente claro como para hacer saber a Chris que había captado su mensaje.

Ellos mismos habían sido los encargados de limpiar y despejar aquel bloque de pisos comunitario hacía cosa de dos semanas. Cuando ya habían decidido iniciar su travesía por aquellas desérticas y calurosas tierras no tuvieron más remedio que hacer una pequeña parada, una parada que en un principio fue planeada para ser más fugaz y corta de lo que estaba resultando, ya llevaban dos semanas viviendo y estancados en aquellas viviendas. El embarazo de Natalie había sido la principal causa de aquella parada, también el extremo cansancio del grupo, era muy diferente lidiar con el frio y la nieve a lidiar con aquel clima tan aterrador, con la falta de agua, con las inaguantables noches de calor donde era prácticamente imposible dormir, todos necesitaron aquel descanso de dos semanas, todos se lo merecían.

Habían saqueado aquel lugar a fondo, limpiando cada una de las viviendas, deshaciéndose de todos los muertos que habían habitado en su interior y asegurándose de reforzar el lugar, al menos, lo suficiente como para quedarse unos días, todos eran conscientes que si una gran horda llegaba a las inmediaciones de aquel pequeño pueblo y decidía enfrentar el edificio de pisos podría tumbar la puerta de entrada en cuestión de minutos, estaba reforzada pero no tanto como para soportar a decenas de cadáveres.

Los pisos habían sido repartidos, había más de una veintena de estos, era un edificio grande, así que todos tenían los espacios que deseaban, las habitaciones que deseaban y la privacidad que deseaban, estaba siendo todo un lujo haber encontrado un lugar como aquel. Sin embargo solían cenar juntos, la mayor parte del tiempo lo pasaban juntos, habían optado por elegir uno de los pisos de las primeras plantas como el piso comunitario, donde se reunían, donde cocinaban y donde todos comían reunidos.

Cuando JD y Buzz entraron el olor de la cena servida ya era un hecho. Todos estaban reunidos en el salón del piso, sentados en diferentes sofás, con sus platos de comida, langostas y algunas patatas que tal y como Chris había dicho aquella noche la encargada de servir la cena era Natalie.

El doctor informó a Jerry que era la hora del turno, este acabándose su cena a bocados forzados llevó el plato hasta la cocina y entre quejas decidió ir a relevar a Chris, no es que le hiciese mucha gracia eso de tener que estar ahora de guardia, no al menos en aquellas horas de la noche, siempre eran las peores.

—Llegáis tarde — Natalie entregó dos platos cargados de comida a ambos, se notaba en el tono de su voz que estaba de malas pulgas —Otra vez tarde — Refunfuñó la embarazada tomando asiento en uno de los sofás de la sala, definitivamente estaba cabreada.

Ambos ignoraron la queja de la embarazada.

—Voy un momento a darme una ducha rápida — Comentó el doctor a Buzz mientras dejaba su plato en una pequeña mesita de cristal en el lado contrario del salón.

Era la mesa donde Buzz y JD siempre solían comer, alejados de los demás, llevaban haciéndolo mucho tiempo. Aquella vez Buzz también optó por sentarse allí, con JD, como cada noche, era donde más a gusto se había sentido en los últimos días, a su lado.

Ya desde su lugar hizo un barrido con sus ojos, observando como todos parecían tener una buena velada.

En el sofá más grande de todos se encontraba Natalie con una enorme panza, ya le había crecido lo suficiente como para asegurar que en su interior había un bebé de ocho meses, estaba a punto de dar a luz, era cuestión de semanas, incluso de días. A su lado estaba Ethan, quien su aspecto había cambiado radicalmente en los últimos meses, ahora portaba un aspecto mucho más descuidado, con una gran poblada barba, su extrema delgadez también era visible en sus marcados pómulos y la enorme suicidad que siempre solía portar encima, a pesar de que muchos le habían invitado a darse una ducha él parecía ignorar aquellos comentarios, vivía en su mundo, sin importarle lo que los demás podían decirle. Últimamente, el que fue en su día padre de un pequeño llamado Bobby solía pasar mucho tiempo con Natalie, le ayudaba con la comida, incluso cuando esta tenía que hacer un enorme esfuerzo físico siempre estaba ahí, Ethan, para echarle una mano. No hacía falta ser muy listo para saber que la presencia del hombre incomodaba de manera exagerada a Natalie pero esta intentaba ser comprensible y compasiva con Ethan, no quería imaginar lo duro que debía ser perder un hijo.

En ese mismo extenso y amplio sofá también estaba Regina con su nieta Linda, ambas estaban acabándose sus platos. Muchas cosas habían cambiado en los últimos meses entre Linda y Buzz, ya no solían hablar casi, aquel cariño especial que se tuvieron y ese inicio de un noviazgo de críos ya solo quedó en el recuerdo. Fue Buzz quien poco a poco puso barreras con ella, distanciándose, centrándose en su entrenamiento, en las órdenes de JD y dejando completamente de lado a la jovencita, quien obviamente no tuvo más remedio que aceptar dicha distancia. Había intentado mantenerse al lado de Buzz, de verdad lo había intentado pero fue tan imposible en las últimas semanas que ya casi se daba por rendida, pocas veces ya intercambiaban palabras. Por su lado Regina había estado cuidando del grupo de la mejor manera que podía, manteniendo aquella moralidad que siempre le había caracterizado, había mantenido su gran espíritu de madre del grupo, eso sin duda.

En el de la izquierda, Buzz podía contemplar a Devin, estaba sentado junto Cassandra, la hermana mayor de Wendy que también estaba acabando su comida, le estaba costando la vida devorar aquellas pequeños trozos de langosta que su propia hermana le había preparado. Devin no le quitaba ojo a Cassandra y es que, últimamente, aquellos dos también pasaban parte de su tiempo juntos, Buzz se había percatado de tal hecho. Desde que la relación de amistad entre ambos pequeños se había enfriado considerablemente (por toda la distancia que Buzz había mantenido, tal y como había ocurrido con Linda) Devin había empezado a relacionarse mucho más con los demás y una de aquellas personas fue Cassandra, la única chica con edad más cercana a él pues ella ya tenía diecisiete y el mellizo todavía catorce, le quedaba poco más de un mes para cumplir los quince. Eso sin embargo no fue un problema para Devin, que quizás era Buzz el único que se había percatado pero estaba claro que quien fue su mejor amigo en tiempos pasados ahora no podía pasar día sin que pasase horas y horas enteras al lado de la rubia de Cassandra. Las hormonas por fin también habían empezado a florecer en Devin y a pesar de que ella ignoraba por completo aquella cercanía el de catorce no dejaba de mostrarse todo lo amable que podía con su hermana Wendy y obviamente con ella misma. Devin solo quería ganar puntos con Cassandra y poco a poco parecía que lo estaba consiguiendo.

Y en el tercer y último sofá teníamos a los tres grandes líderes que ahora mismo el grupo disponía. En un lado Ramón, quien todos ahora veían como aquel que siempre tenía las respuestas a cada una de las decisiones que debían tomar. Nunca quiso ser líder, ni tan siquiera desde el primer momento que se unió al grupo, fue algo más bien que tuvo que hacer, un rol que sin lugar a dudas no tuvo más remedio que tomar una vez que JD quedó completamente derruido. No tenía muy claro si estaba haciendo su cometido correctamente, no sabía si tenía la aprobación de todo el grupo pero hasta ahora nadie había resultado muerto y aquello era un consuelo gigantesco para el español, cinco meses sin una baja en aquel mundo era gloria bendita y no había mejor recompensa para saber que lo estaba haciendo bien que esa, saber que nadie había muerto. Sobre el hombro de Ramón descansaba la cabeza de Sherry. La pelirroja no es que hubiese tomado también una figura autoritaria en el grupo, a ella eso de liderar siempre se le había dado fatal, ella era demasiado introvertida y prefería que su hombre fuese quien se encargase de esos asuntos, no obstante, Sherry continuaba siendo una figura de gran importancia para el nuevo líder, era su consejera y por supuesto su amor. La relación entre aquellos dos no había dejado de crecer en ningún momento.

Junto a ellos estaba la del pañuelo, la morena, Starla quien había acabado su plato hacía ya bastante rato. Starla poco había cambiado, su comportamiento y su humor habían sido recluidos a la par que controlados un poco pero sin duda seguía conservando aquel fuerte carácter que jamás dejaría atrás. De algún modo ella también se vio obligada a adaptar su nuevo papel como líder, ella junto a Ramón eran quienes tomaban las decisiones importantes, había servido como buena consejera y obviamente Starla sabía mucho más de estrategia militar de lo que Ramón podría saber, siempre era de gran ayuda contar con alguien como Starla Grimaldi, que, a pesar de ser una cascarrabias era totalmente eficiente y el grupo la quería, a su forma pero todos guardaban un enorme cariño por aquella mujer. La gran cicatriz que surcaba toda su cara desde lo alto de su frente hasta un lado de su barbilla era una de las cosas que más resaltaban cuando la mirabas directamente a la cara. Le costó recuperarse de aquel combate, le costó aceptar que debería llevar aquella enorme marca de por vida, una marca tan visible que tan mal sabor de boca le producía cada vez que se la miraba o alguien le hablaba sobre ella. Le había dejado un rostro marcado de una manera bastante horrorosa.

Starla hizo un gesto desde el sofá a Buzz para que este se acercara a comer con ellos. Últimamente había puesto demasiado empeño en mantenerse cerca de Buzz, incluso cuando este seguía totalmente reacio a entablar cualquier contacto con la ex militar.

Buzz negó toscamente con la cabeza. No quería comer con ellos, quería cenar en soledad, con JD, como siempre hacían.

Simplemente no podía comportarse como ellos, no podía sonreír y no aguantaba sus sonrisas, no aguantaba aquellos momentos reunidos.

Odiaba cuando todos ellos estaban tan felices y él estaba completamente lleno de tristeza, lo odiaba….

— ¡Hola colega!

La abrupta voz de Devin hizo que sus claros ojos dejasen de centrarse en aquella langosta para para alzar la vista y ver que su amigo había tomado el asiento de JD en aquella pequeña mesa que ambos compartían.

—Hola…— Saludó Buzz desganado.

—Langostas eh…a mí tampoco me hacen mucha gracia.

—Las odio. Solo de mirarla me dan ganas de vomitar…— El asqueo estaba presente en el rostro del pequeño.

—Pero no podemos decirle que no a Natalie, nos chafaría con esa enorme barriga que tiene o algo así, eso está claro — Hizo un gesto como si se ahogara, intentando hacer reír a Buzz —Igual tiene un alíen ahí dentro, como el de esa vieja película, eso sí que molaría.

—No quisiera descubrir que tiene un alíen ahí dentro…

Devin continuaba haciendo gestos con aquel tono grave en su voz como si estuviese imitando al terrorífico alíen de la película mientras Buzz pronunciaba aquella frase. Al ver que no conseguía que su amigo esbozara sonrisa alguna dejó de hacer el tonto, no valía la pena. Últimamente para Devin era imposible hacerle reír como en antaño.

— ¿Crees que le gusto? — Devin fue al grano con aquella pregunta.

— ¿De qué estás hablando?

—Sobre Cassie, ya sabes me gusta y eso ¿Crees que tengo alguna oportunidad? ¿Crees que le gusto? — Volvió a insistir Devin con el asunto, a pesar de que por la cara de Buzz era evidente que este no quería hablar sobre tal tema.

Buzz suspiró llevándose la palma de su mano derecha a su misma frente.

— ¿De verdad me estas preguntando esto? — Preguntó Buzz, algo mosqueado. Parecía que Devin solo podía pensar en Cassandra en las últimas semanas.

—Sí…— Respondió el mellizo algo temeroso.

— ¿Qué te pasa Devin? — Buzz dio un sigiloso y disimulado golpe sobre aquella pequeña mesa — ¿Es que no te das cuenta que hay muchas cosas más importantes antes de que preocuparte por esas tonterías? ¿De verdad no te das cuenta que cada vez que te acercas para hablar me llenas la cabeza con tus estupideces con Cassie? ¿Es que no podemos hablar de otra cosa? — Nunca antes había hablado de esa forma al que un día fue su mejor amigo.

Puede que ya no lo fuese, la distancia que había habido entre ambos era más que notable pero aun así todavía persistía una delgada unión entre ambos. Una unión que cada vez estaba más debilitada y no quedaba prácticamente nada para que se acabase rompiendo.

—Solo estaba preguntando Buzz, yo solo quería que…

— ¿Es qué ya olvidaste lo ella que nos contó el Invierno pasado? — Buzz no dejo a Devin continuar con su frase e interrumpió con una nueva preguntando, imponiéndose aún más en la conversación — ¿Es que ya olvidaste lo que pasó por culpa de su abuelo? Yo lo vi con mis propios ojos, yo maté al loco de su abuelo ¿Y adivina qué? No creo que a ella le guste un mocoso que no deja de hacer bromas estúpidas y que todavía sigue viviendo en su mundo de fantasías y gilipolleces.

Y a pesar de que Devin Greengrass retenía sus lágrimas en las cuencas de sus ojos con más fuerza que nunca cada vez parecía que eran más pesadas y estas empezaban a descender de una manera disimulada por sus mejillas.

—Eres un imbécil Buzz — Devin se puso en pie para que Buzz no pudiese ver como rompía a llorar.

—Madura Devin, madura de una puta vez.

—No voy a tomarme en serio lo que diga un niñato de doce años como tú.

Y Buzz rió, fue la primera vez que lo hizo desde que la conversación había comenzado.

—Puede que sea un niñato pero sin duda soy más fuerte que tú — Buzz se regodeaba de eso, al fin y al cabo era todo en lo que se había basado su vida en aquellos últimos meses, en convertirse en el más fuerte.

Devin optó por no responder pues sabía que contra eso no tenía nada que debatir. Puede que antes Buzz no fuese demasiado hábil, puede que no fuese el mejor con las armas de fuego y mucho menos en defensa propia pero ahora se estaba convirtiendo en alguien imparable. Desde que JD y el pequeño pasaban más tiempo juntos no había día en que ambos no se marchasen a entrenar. Devin lo sabía cómo también sabía que Buzz ya le había superado hacía tiempo, muy a su pesar y muy a pesar de que le sacase casi tres años más de edad.

—Todo el tiempo siempre te quejaste de que odiabas cuando otros niños se metían contigo, siempre te quejabas de que eso era una injusticia y mírate ahora…no es que seas muy diferente a ellos — Devin avanzó algunos pasos, dispuesto a terminar la conversación con sus últimas palabras, sin embargo, se quedó a escuchar lo que Buzz todavía tenía por decir.

—Esos niños tienen suerte de no haberme conocido ahora — De haberlo hecho jamás hubiese dejado que le tratasen como solían hacerlo —Mucha suerte…

— ¿Es qué nunca más vas a volver a ser como eras antes? ¿Es qué no voy a recuperar a mi amigo? — Preguntó ocultando su rostro hacía un lado, impidiendo que Buzz o cualquiera de los demás viesen sus lágrimas.

—Soy como debo ser, he madurado y tú deberías hacer lo mismo — Sentenció sin necesidad de continuar con la conversación. No tenía nada más que hablar con Devin.

El mellizo de Linda también optó por dar por cerrada aquella charla y así abandonando la estancia, dirigiéndose hacía el piso de enfrente pues era el que compartía con su hermana y su propia abuela. Si iba a llorar lo haría lejos, donde nadie le pudiese ver.

La sala empezaba a desalojarse, todos habían terminado de cenar y el encargado de lavar los platos aquella noche era el mismo Chris, quien después de haber tenido un par de horas bastante largas de vigilancia en la entrada al edificio no hizo más que quejarse otra vez. Finalmente consiguió que Natalie le echara una mano a pesar de que Chris insistió que debía descansar esa barrigota

JD hizo acto de presencia nuevamente, se podía percibir como ya había finalizado su ducha pues algunas gotas de agua todavía descendían por su corto pelo oscuro y rizado. Tomó asiento en la mesa que todavía era custodiada por Buzz y empezó a trocear su comida, observo que el muchacho no había probado bocado, optó por darle un considerado toque de atención.

—Come — Ordenó el doctor.

—No me gusta la langosta.

—Aun así come — Volvió a insistir llevándose el primer trozo de marisco a la boca —Necesitas comer para estar fuerte, te quiero cien por cien preparado mañana así que ya estas tardando en comer.

¿Y qué iba hacer? Sabía que JD no iba a dejarle levantarse de la mesa hasta que hubiese devorado aquella langosta por completo y es que aquello no hacía más que recordarle cuando Kelly le hacía comer verduras una vez a la semana, a él le asqueaban pero aun así no le dejaba subir a su cuarto a leer sus comics hasta que no dejase el plato bien limpio.

Era por su propio bien solía decir su hermana. Y es que jamás olvidaría aquella técnica que ella misma le enseñó para que la tarea de comer algo que no era de su agrado fuese mucho más llevadera.

Taparse la nariz. Sí, así era como su hermana le decía que podría comer aquellas verduras sin que el gusto le disgustase tanto. Al parecer si se tapaba la nariz no podría sentir el sabor de aquellos vegetales, no sabía si aquella técnica era del todo cierta pero no iba a dejar la oportunidad de probar el mismo truco con la langosta.

Kelly y aquellos recuerdos ya quedaban tan lejos, parecía que habían pasado siglos y ni hacía un año de la última vez que vio a su hermana…

— ¿Qué piensas? — Interrumpió JD, quien ya casi había terminado su cena.

—Cosas…

—Come, ahora — Y esta vez fue una severa orden.

Buzz puso los ojos en blanco, encogiéndose de hombros. Sin rechistar tomó la langosta, la troceó y se preparó para devorarla no sin antes llevar su diestra hasta la nariz, apretar con sus dos dedos centrales todo lo fuerte que podía sus fosas nasales para dar el primer bocado.

— ¿Qué estás haciendo?

No le hizo falta responder. La viva imagen del pequeño, con aquella langosta entre su boca daba entender a la perfección lo que intentaba hacer.

Y JD sonrió. La escena era bastante cómica, Buzz con una de sus manos tapándose la nariz mientras que con la otra sostenía el marisco y de mala manera lo estaba comiendo.

—Cuando acabes sube a la azotea, antes de irte a dormir practica un rato con mi rifle, necesito que mejores tu puntería. Está mucho mejor que antes pero todavía te queda por mejorar.

Buzz asintió un par de veces, sabía que tenía que mejorar y mucho además.

Y el doctor tras dar su última orden se marchó tomando el plato y dejándolo en el fregadero donde Natalie y Chris continuaban haciendo su trabajo. Le gustaba que el muchacho le fuese tan obediente y fiel. Estaba convencido que pasara lo que pasara ambos se mantendrían juntos. Eso era todo lo que le importaba.





Obedeció las órdenes, por supuesto que lo hizo. Ya estaba en lo alto de la azotea colocando las vacías latas de conserva en una fila sobre el borde. Iban a servir de blancos, era parte del entrenamiento de tiro con el rifle, normalmente solía fallar pero últimamente para bendición de JD estaba mejorando, realmente lo estaba consiguiendo.

Contó los pasos que debía dar hacía atrás para situarse en el lugar perfecto para abrir fuego. Uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis pasos. Los tenía ya memorizados de las tantas veces que lo había hecho. Y es que anteriormente no todas las noches había tenido la suerte de poder entrenar, otras noches cuando las cosas estaban revueltas era mejor no hacer ruido, no atraer a los muertos pero ahora que, prácticamente, aquel pequeño pueblo había sido registrado de lado a lado no había temor de atraer a los no muertos. Quizás un par de ellos eran guiados hasta el edificio por el ruido pero eso no era un problema.

Apoyó la culata del arma contra su hombro y fue con el rabillo del ojo que vio la inscripción en el mango del arma.



<<Con amor, Aaryn.>>



Probablemente nunca sabría quién era esta tal Aaryn. Ni tampoco sabría que el verdadero dueño de ese rifle era un antiguo leñador llamado Larry Bowers el cual estuvo enamorado de Aaryn Miles, su vecina de al lado toda su jodida vida hasta que encontró su desenlace hacía unos meses. Incluso después de morir seguía enamorado de aquella tal Aaryn. JD tuvo suerte de encontrar el rifle hacía un par de meses en aquella cafetería sobre el inerte cuerpo de vida de Larry, el arma estaba en perfectas condiciones y todo se lo tenían que agradecer a aquel afable hombre el cual murió enamorado de una chica que jamás le prestó la mínima atención.

Y una de las latas voló por los aires al acertar el primer blanco a la primera.

El disparo había resonado en las vacías calles. Fue un fuerte sonido en el inmenso silencio del extenso desierto. Aun así no fue el único sonido que captó la atención de Buzz, el que tenía a sus espaldas, justo en la puerta de la azotea que llevaba a los pisos inferiores fue el que captó su atención.

Había alguien ahí y Buzz sabía muy bien de quien se trataba.

No obstante, ignoró por completo su presencia. Disparó con el rifle y esta vez, a diferencia del primer intento, no dio en el blanco y ni siquiera consiguió rozar la lata. Lo volvió a intentar y así unas tres veces seguidas sin acertar en el blanco y sabía que era por los nervios, esos malditos nervios causados por aquella presencia que aguardaba en la puerta.

—Puedes salir.

Como si fuesen mágicas aquellas palabras, la puerta se abrió, dejando ver a una figura que lentamente avanzó y la clara luz de la luna desveló su identidad. Una identidad que Buzz había sabido desde el primer momento que había subido hasta arriba para verle.

—No intentaba molestarte, lo siento. — Su dulce voz daba clara evidencia de quien se trataba. Linda ¿Quién sino?

—Estoy entrenando, tengo que concentrarme. — Confesó Buzz con asperidad.

—Siempre entrenando, siempre lo estás haciendo…

—Es lo que debo hacer, debí haber empezado mucho antes y nos habríamos ahorrado muchos problemas. — Y habían bastantes razones para que Buzz se sintiese de tal manera.

El sonido del disparo interrumpió las palabras que empezaban a formarse en la boca de Linda. Esta vez sí había acertado y la segunda lata voló por los aires. Ya solo quedaba la tercera, la tercera y última.

—Te echo de menos.

La única respuesta que obtuvo por parte del pequeño de doce años fue el ruido de otro disparo fallido.

—Echo de menos que me leas cuentos y cómics por el walkie, echo de menos cuando hablábamos tanto y me cogías de la mano, echo de menos todo…

Él continuó sin responder. El disparo falló por tercera vez consecutiva, el cuarto también, el quinto y el sexto incluso. Parecía que aquella puñetera lata estaba protegida por un invisible escudo y jamás conseguiría alcanzarla, eso o que Linda le estaba poniendo demasiado nervioso con su presencia.

—No podemos volver hacer eso. Se acabaron los cuentos, se acabó lo de ir agarrados de la mano y se acabaron esas estupideces, eso no sirve de nada, eso no es lo que te va a mantener viva. — Buzz lo tenía bastante claro.

—Pero…— Cuando el muchacho actuaba de aquella manera tan distante a Linda se le hacía un mundo conversar con él. —…puedes hacer ambas cosas, quiero que seas como antes Buzz, quiero que lo seas…

Ojalá pudiese serlo. Quizás todos ellos no entendían que el propio Buzz no era quien había decidido tomar ese camino, se había visto forzado por las circunstancias. Después de lo que había ocurrido no encontró otro modo de lidiar con sus sentimientos, con su rabia, con su ira y su sufrimiento que convirtiéndose en ese pequeño guerrero que nada más le interesaba que la supervivencia.

—Eso no ocurrirá jamás. — Buzz fue rotundo.

—Pero quiero que…

— ¡Jamás ocurrirá! — Esta vez alzó su voz lanzando el arma contra el suelo y girándose hacía Linda.

Ella se estremeció e hizo el amago de llorar, convocando un pequeño puchero. Buzz avanzó unos pasos y por unos instantes se vio tentado abrazarla, a decirle que no importaba como él actuara, decirle que siempre le protegería, decirle que no dejaría que volviese a ocurrir una desgracia. Quería prometerle que su destino no iba a ser el mismo que el de Bree, quería de verdad pero se contenía, se contenía porque eso era lo que el doctor le había enseñado. Ya no había lugar para sentimientos en aquel mundo, ya no.

—No pierdas el tiempo Linda. — Devin había subido hasta la azotea y ahora tomaba la mano de su hermana con cuidado.

—Yo solo quiero que seamos amigos, los tres, como antes, quiero que hagamos todos juntos…— Se estaba conteniendo demasiado antes de llorar.

—Haz caso a tú hermano. — Ordenó Buzz.

—Vamos dentro, la abuela está preguntando por ti y mañana tenemos un día largo por delante. — Aconsejó Devin a su melliza, tirando de la mano de esta.

Linda se dejó llevar. No era la primera vez que había intentado hablar con Buzz, durante todo el verano, una y otra vez recibiendo la misma negativa por su parte en cada una de las veces. Había cambiado, eso estaba claro y recuperar al antiguo Buzz ya era algo casi imposible.

—Yo solo quería que me leyese un cuento…— Murmuró Linda.

—Yo te lo leeré, soy tú hermano y siempre lo seré, no necesitamos a nadie más.

Aquellas palabras de Devin fueron las que más dolieron a Buzz. Sí, tenía toda la razón del mundo pero eso no cambiaba el hecho que a él le hubiese encantado ser como antes, le hubiese encantado poder hacer todas esas chiquilladas que solían hacer pero ya no había vuelta atrás para esos días. Jamás lo habría.

Cuando los mellizos desaparecieron de la visa de Buzz, bajando por las escaleras hacía uno de los rellanos del edificio el pequeño desató su ira agarrando la última lata, la que no había podido abatir con el disparo pero que ahora abatió con una fuerte sacudida contra el suelo.

La pisoteó, una y otra vez hasta dejarla totalmente aplanada, destrozada y sin ningún uso más. Era culpa de esa maldita ira, ese dolor que cuando fue más pequeño siempre supo controlar, siempre supo reprimirlo pero ahora parecía imposible. Ese enorme dolor que había crecido como planta en primavera cuando Bree fue asesinada, ese dolor que ya se había convertido en su mejor amigo.

Prácticamente se dejó caer. Quedó sentado sobre la extensa azotea con sus claros ojos clavados en el enorme oscuro cielo donde algunas tímidas estrellas se dejaban ver. Debió haber vuelto a la cama, lo habría hecho si ella no hubiese aparecido. Buzz la vio aparecer por el rabillo de su ojo, discutir con Starla era una batalla la cual no quería librar así que simplemente le dejó sentarse a su lado. Últimamente la del pañuelo había estado intentando acercarse a él más de lo normal.

—Le has hecho llorar. — Fue lo primero que dijo.

—Es una mocosa…

— ¿Y acaso la culpas por eso?

—Supongo que no, Linda solo tiene que crecer para darse cuenta de cómo son las cosas de verdad.

— ¿Crecer como tú? — Volvió a preguntar Starla, cruzándose de piernas a la par que tomaba una postura algo más cómoda.

—Exacto.

Y Starla rió. No fue una gran risotada, tampoco fue una risa burlona, simplemente la risa estaba cargada de incredulidad.

— ¿Qué? — Preguntó Buzz algo molesto arqueando ambas cejas.

—Si crees que lo que estás haciendo es crecer, estas muy equivocado. Lo que estás haciendo con JD está muy lejos de ser algo bueno para ti. Sigues siendo un mocoso, el mismo mocoso que vi en una camilla con la pierna hecha polvo en el hospital la primera vez que te conocí.

—Y una puta mierda, no soy como era antes, no soy ese imbécil de la camilla que hablas.

Starla volvió a reir.

—Por supuesto que lo sigues siendo, lo único que tienes nuevo es que ahora hablas peor y eso parece que lo has heredado de mí, maldito mocoso, cosa que me alegro. — Intentaba hacerle reí pero arrancar una sonrisa a Buzz era algo demasiado complicado en aquellos días.

—No soy un mocoso.

—Si tú lo dices…— Suspiró la militar dándose por vencida en el vigesimoquinto intento de hacer reír al chaval.

—Ahora entiendo todo, sé cómo funcionan las cosas, he pasado por cosas, he sufrido y ahora sé cómo funciona este mundo.

— ¿Crees que los demás no hemos pasado por cosas? — Fue ella misma quien señaló la enorme cicatriz de su rostro, aquella que Peterson le había hecho y que surcaba un lado a otro de su rostro, aquella cicatriz que de alguna manera deformaba parte de su frente y nariz. —Todos estamos viviendo en este infierno, todos hemos perdido a alguien pero eso no quita el puto hecho de que tenemos que mantener esa llama de lo que éramos antes, esa llama que nos mantiene a todos vivos, la necesitamos…

Buzz negó con la cabeza un par de veces. Estaba claro que él no veía las cosas de esa forma.

—Está claro que a veces pierdo un poco la cabeza, los nervios me pueden. Joder a veces parezco una puta lunática. —Admitió Starla y razón no le faltaba. —Pero intento controlarme, he hecho cosas de las que me arrepentiré toda mi vida enano…no hagas tú lo mismo, aun estas a tiempo, no dejes que este puto mundo te cambie, no dejes que el dolor te domine. Bree jamás querría eso.

— ¡¿Y tú que mierdas sabes?! — El pequeño alzó la voz. Siempre lo hacía cuando ella era mencionada. —No sabes una mierda de lo que ella hubiese querido…

—Sé más de lo que crees. — Afirmó Starla.

—Y una mierda.

—Le hice una promesa. — Admitió finalmente Starla.

La ex militar recordaba aquella noche como si hubiese ocurrido hacía unas horas. Recordaba cada palabra que Bree había pronunciado, recordaba como ella le había hecho prometer a Starla que sería ella quien educase al muchacho, quien lo educaría y quien intentaría mantener su inocencia y pureza. Y estaba fallando, Starla estaba fallando y eso era lo que más daño le producía.

— ¿De qué estás hablando? — Buzz nunca había oído hablar de tal promesa.

—Antes de que ella muriese le hice una promesa, ella…— Y parecía difícil de creer pero para Starla Grimaldi era difícil hablar sobre Bree y aquel preciso momento en que la promesa fue formada. —…ella quería que yo me encargase de ti, quería que yo te cuidase si algo te ocurría, quería que no dejase que este mundo te cambiase y te convirtiese en un hombre con honor en este puto cruel mundo…

Un silencio procedió. Un silencio que sirvió para que Buzz asimilase sus palabras, para que asimilase los últimos deseos de Bree.

—Eso no importa ya, ella está muerta.

Starla se veía casi incapaz de conseguir cambiar a Buzz. Quizás ya era demasiado tarde, quizás jamás tuvo que prometerle algo que no pudo cumplir o quizás no lo había intentado lo suficiente. Pero no había noche en que antes de cerrar los ojos e intentar dormir, no había noche en que la cara de Bree se le apareciese, no había noche en que el remordimiento y el saber que no estaba ayudando al muchacho le comiese por dentro. Ojalá fuese tan fácil controlar aquel mocoso de doce años que ya tan solo era un eco de aquel calmado, asustadizo e inofensivo muchacho aficionado a los cómics.

—Deberías marcharte, mañana tenemos un día largo por delante. Vamos asaltar ese centro comercial que Ramón ha estado inspeccionando, no sabemos lo que habrá dentro pero está claro que necesitamos todas las provisiones que podamos encontrar. Una vez que las tengamos solo nos quedaran un par de días por delante para llegar a Reno.

—No tengo sueño, quiero estar aquí un rato más. — Buzz conocía de sobra el plan y conocía de sobra que mañana sería un día largo pero ahora mismo lo que menos le apetecía era dormir.

— ¿Mirando las estrellas? — Preguntó ella.

Buzz asintió.

—Mi padre solía decir que cuando una buena persona muere aparece una nueva estrella en el cielo. — Indicó Starla con su dedo índice, haciendo que ambos alzasen sus propias vistas hacía el estrellado cielo.

— ¿Crees que ella tendrá una? ¿Una estrella? — Susurró Buzz casi negándose hacer tal pregunta.

Fue imposible que una sonrisa no se formase en los labios de Starla. Era la primera cosa humana que Buzz había dicho en mucho tiempo y aquello solo le daba a saber que su llama no se había apagado, la llama de Buzz todavía seguía viva y ahora la del pañuelo lucharía lo que hiciese falta para mantenerla viva. Debía hacerlo y más aun con la prueba que acababa de recibir.

—Por supuesto que sí enano, por supuesto que sí.





Por difícil que pareciese Buzz había acabado obedeciendo a Starla después de que esta le insistiese varias veces que se debía ir a dormir. Si por él hubiese sido se hubiese quedado prácticamente toda la noche practicando con el rifle.

No era por el hecho del entrenamiento lo que le impedía irse a dormir. Tampoco había algo que le inquietase, era algo mucho más diferente, se trataba de miedo, miedo a la noche y un miedo que le había estado acompañando desde que ella le dejó.

Quedó en ropa interior cuando se dejó caer sobre aquella cama del que había sido su cuarto en los últimos días. El alto calor le haría algo más costoso que se quedase dormido con facilidad sin embargo, como había dicho, no era eso lo que le mantenía con los ojos abiertos de par en par. Sabía que en algún punto de la noche quedaría rendido a causa del cansancio, acabaría durmiéndose pero hasta entonces no dejaba de moverse de un lado a otro de la cama.

Con su cabeza hundida en la almohada desvió sus ojos hasta la cama de al lado. Estaba vacía, lo había estado desde que llegaron. Buzz y JD se habían adueñado de aquel piso y ambos lo compartían. El doctor tenía su propia habitación y el pequeño fue quien había elegido el dormitorio doble, con dos camas, una al lado de la otra, únicamente separadas por una diminuta mesita de noche.

Sobre aquella cama vacía de al lado no había más que un intenso manto de oscuridad. Un manto de oscuridad que tal y como había deseado empezó a tomar forma y es que en aquel preciso instante Buzz sabía que ya podía dormir tranquilo. Ella estaba ahí, ya no tenía miedo, ya había regresado y ahora podía dormir. Starla hubiese pagado por ver la gigantesca sonrisa que se formaba cuando ella aparecía, tal y como lo estaba haciendo en aquel preciso instante. Sonreía, sonreía mucho por verla.

Era evidente que aquella cama estaba vacía, era evidente que allí no había más que oscuridad y polvo pero en los ojos de Buzz era diferente. Allí había alguien más.

—Buenas noches, Bree. —Pronunció.





¡Hola chicos! Ya he vuelto, ya tenía ganas de hacerlo y tengo muuuchas ganas de empezar a darle caña a este segunda parte. xD ha sido claramente un capitulo de presentación a esta segunda parte, he intentado plasmar cual es el estado de Buzz actualmente a la vez que he intentado plasmar lo contrarios que son Starla y JD para Buzz en este preciso instante. Iremos sabiendo como se encuentran los demás personajes pronto, de hecho en el proximo capitulo hay mucho de esto.

Y como siempre, los spoilers para los más curiosos...

Spoiler: Show
-El nombre del siguiente capitulo es "Un lugar donde la hierba pueda crecer"
-Alguien del grupo hará, literalmente, una locura.
-Conoceremos el estado mental de nuestros personajes y más de uno va a dar clara evidencias que no es todo oro lo que reluce...
-El asalto al centro comercial traerá problemas muy serios.
-Alguien del grupo será mordido.


¡Volveré pronto! ¡Gracias por leer! :combustion: :combustion: :combustion: :combustion:
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Re: Encrucijada de huesos.

Notapor Irika » Lun, 22 Dic 2014, 21:18

Por la costumbre, he ido directa al tema de Donde habita la muerte, y he pensado "ey, que abajo está el tema, qué raro... ah no, ¡que este no es!" :meparto:

Lo leí hace una semana, no estoy exagerando... el 15 lo leí y comento ahora. Es que nos presentas un panorama taaan distinto… Sí, sí, lo sé desde hace tiempo, he podido reflexionar… ¡Pero tengo miedo! Confío en ti, por supuesto, y en tu manera de llevar a los personajes, sin embargo ese cambio en Buzz me aterra. Me aterra tanto que se mantenga tal cual está ahora, frío, solitario, distante, guerrero, sin objetivos aparte de la mera supervivencia, como que cambie y vuelva a ser en parte el de antes, puesto que no veo una forma de hacerlo cambiar poco a poco y el que cambiase mediante un desencadenante sería... extraño. Si una muerte de un ser querido le ha llevado a donde está ahora, quizás sólo otra muerte le pueda traer de vuelta. En fin, idas de cabeza mías.

Devin enamoradito, qué tierno :enamorado: al menos una buena noticia, algo de ilusión tiene el pobrecito, después de que su amigo se haya vuelto tan insoportable y seco. Linda diciéndole a Buzz que quiere que le lea :llorando: Ella no puede morir, ¿eh? Advertida estás.

Siendo sincera, me ha chocado que encuentran langostas en una pescadería. ¿Cómo han podido mantenerse en buen estado? Se pudren en nada, y no creo que funcionen los frigoríficos. Soy pejilguera.

No sé por qué, desde que empecé a leerlo supe que nos nombrarías a Bree. Eres una ajquerosaaa, menuda frasecita final, te gusta hacernos sufrir.

JD es la clase de personaje realista que sabes que todo lo hace con buena intención, a pesar de que los resultados son catastróficos y de que no estás de acuerdo con él... porque yo por supuesto no estoy de acuerdo con él, tan pesimista y creyendo que merece la pena sobrevivir siendo un matazombies y nada más aparte de eso. Después de la muerte de Bree, es lógico que se haya apartado del liderazgo, y estoy segura de que nunca va a dejar de considerar que el camino a seguir es matar, matar y matar. Lo que menos me gusta es que en vez de educar a Buzz, lo está adoctrinando :NAIN;

A ver cómo están los demás del grupo. Sobre todo hace falta saber más de los personajes nuevos/relativamente nuevos, sabemos poco de cómo son. Supongo que habrá que esperar a que ubiques a los que ya conocemos mejor, que no ha dado tiempo a que tengan su momento.

En cuanto a los spoilers.

Spoiler: Show
"Alguien del grupo será mordido." Bueno, si no sabemos dónde, se puede salvar ;dance:

Y la locura ya quiero verla/leerla, mientras no sea que alguien atrae a cientos de caminantes...


A la espera del siguiente :combustion:
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Re: Encrucijada de huesos.

Notapor Nadia » Vie, 30 Ene 2015, 05:15

Guapaaaaaa :combustion: :combustion: :combustion: :combustion:

Te estoy respondiendo super tarde, lo sé, cuando yo siempre intento responder a los comentarios lo antes posible. :Peace :Peace :Peace pero estos días han sido una locura, ya ando por aquí.

¡Te paso a comentar! ¡Mejor tarde que nunca!

El cambio de Buzz a mi también me aterra, no eres la única xD pero es parte de este viaje que está haciendo, parte de en lo que se convertirá y parte de su ser, es un cambio necesario pero confía en mi xD como has podido ver no toda esa niñez e inocencia la ha perdido...con el comentario de las estrellas ha dejado ver que ese Buzz del pasado tan lleno de inocencia sigue ahí, enterrado en quien se está convirtiendo pero ahí sigue y ahí es donde entra Starla a jugar su papel clave. Ella quiere traer a ese Buzz de vuelta y por otro lado JD quiere mantener a ese niño soldado y guerrero que está creando, ahí es donde vendrá toda la trama y sentido de esta segunda parte.

Devin y Linda siguen manteniendo esa esperanza y adolescencia que Buzz habría mantenido de no haber perdido a Bree. Es un claro ejemplo de como ambos, al estar en la misma situación, al tener casi la misma edad, han tomado caminos totalmente diferentes. Todos pueden morir :SILB no me des miedo con Linda xDDD ella también puede morir!

Lo de la langosta tiene una historia detrás que cuando la sepas te flipará, estoy segura xDD no es casualidad que la haya añadido de esa manera ni se haya mantenido "fresca" veras, veras.

Bree posiblemente siempre esté presente en la vida de Buzz. :( y está claro que él sigue tocado mentalmente con su perdida...

Definitivamente el siguiente capitulo es totalmente centrado en los demás miembros del grupo. Si en este conocíamos como se encuentra el trio de Buzz-JD-Starla en el próximo nos centraremos en los demás que también tienen mucha tela por cortar todavía.

Ay la locura lo que me voy a reir. :SILB :meparto:

¡Muchas gracias por leer guapa, como siempre! <3

Para dentro de 10 días o así planeo traer el segundo, que estoy cambiando algunas cositas que no me convencían pero ya está casi listo. :combustion:
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